¿Para qué estamos viviendo?
¿Alguien sabe lo que buscamos?
Espacios vacíos, lugares abandonados, gente que anda de aquí para allá por la calle, como robots. No ven lo que tienen delante. No se fijan en lo valioso que es el mundo. No se paran a pensar en todo lo que les rodea, solo se guían por su “deber”. El deber que ellos creen que tienen. No frenan sus pensamientos para bajarse de la realidad y ver la vida con otros ojos.
Supongo que yo seré igual que esas miles de personas que piensan en sus labores y que no creen en la naturaleza, en el poder de una canción.
Pero mientras crea en el amor, mientras crea en la suerte, mientras crea en la imperfección de las personas, no abandonaré mi inocencia.
Supongo que estoy aprendiendo, ahora debo ser más cautelosa, pensar bien mis pasos, porque pronto estaré doblando esa esquina. La esquina del cambio que da a una calle repleta de personas que siempre tienen algo que hacer, y que no pestañean para evitar distracciones. Supongo que ando sola, soy la única que se da cuenta de lo que ocurre en este mundo de locos. Por eso he de derrumbar esa esquina.
Fuera amanece, pero dentro de mí, en la oscuridad, estoy luchando por ser libre para no esclavizarme en un mar de mentiras, mentiras que se forman a medida que vas cambiando.
Y a pesar de esto… mi sonrisa aún permanece.
(The show must go on-Queen)